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¿Cuáles son las modalidades de seguro de coche?

En el momento de elegir cual es la mejor modalidad para tu seguro de coche, siempre pensamos lo mismo: no queremos pagar por algo que no vamos a usar, pero tampoco echar de menos ciertas coberturas.

Además, el trámite de contratar un seguro puede parecer complicado y aburrido ya que hay muchos conceptos que comprender y no todos son sencillos.

Es obligatorio tener tu vehículo asegurado para poder circular con él y su contratación es un proceso por el que todos debemos pasar en algún momento. Conocer los tipos de seguros que existen y qué cubre cada uno de ellos es el primer paso.

¿Qué es un seguro de coche?

Lo primero que debemos saber es qué es un seguro de coche y para qué sirve. En este caso, un seguro de coche se define como un contrato que cubre los riesgos que se crean a la hora de conducir un coche y causar un accidente.

También podría definirse como un gasto fijo de cualquier propietario de un vehículo puesto que por ley es obligatorio para cubrir ciertas coberturas en caso de siniestro.

Las coberturas contratadas se recogen en una póliza de seguros. Esto es un documento que contiene las condiciones de nuestro contrato, es decir, a qué tenemos derecho según lo que hemos firmado.

Aquí quedan establecidos todos los supuestos que quedan garantizas por la compañía en caso de que se produzcan. También se reflejan las indemnizaciones a las que se tiene derecho, los datos personales de las distintas figuras y la información del vehículo.

¿Es obligatorio tener un seguro de coche?

Todo vehículo en circulación debe estar asegurado. La ley es muy clara respecto a esto y obliga a contratar un seguro para el coche con unas coberturas mínimas.

Esta información se recoge en el Real Decreto 1507/2008, concretamente en el Capítulo I, Disposiciones generales, Artículo 1. Vehículos a motor:  

1. Tienen la consideración de vehículos a motor, a los efectos de la responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor y de la obligación de aseguramiento, todos los vehículos idóneos para circular por la superficie terrestre e impulsados a motor, incluidos los ciclomotores, vehículos especiales, remolques y semirremolques, cuya puesta en circulación requiera autorización administrativa de acuerdo con lo dispuesto en la legislación sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial.

Se exceptúan de la obligación de aseguramiento los remolques, semirremolques y máquinas remolcadas especiales cuya masa máxima autorizada no exceda de 750 kilogramos, así como aquellos vehículos que hayan sido dados de baja de forma temporal o definitiva del Registro de Vehículos de la Dirección General de Tráfico.

2. No se encontrarán incluidos en el ámbito material del presente Reglamento:

a) Los ferrocarriles, tranvías y otros vehículos que circulen por vías que le sean propias.

b) Los vehículos a motor eléctricos que por concepción, destino o finalidad tengan la consideración de juguetes, en los términos definidos y con los requisitos establecidos en el artículo 1.1 del Real Decreto 880/1990, de 29 de junio, por el que se aprueban las normas de seguridad de los juguetes, y su normativa concordante y de desarrollo.

Tampoco se encontrarán incluidas en el ámbito material del presente Reglamento las sillas de ruedas.

3. A los efectos de este reglamento, se aplicarán los conceptos recogidos en el anexo I del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

¿Qué tipos de modalidades de seguro de coche existen?

Aunque podamos encontrar todo tipo de compañías y pólizas con diferentes nombres, hay una clasificación general de cada modalidad de seguro.

Debemos revisar las comunes a la mayoría de aseguradoras, y las coberturas que incluyen en ellas. En algunos casos la diferencia entre dos modalidades puede ser una cantidad simbólica en cuanto a dinero, pero a cambio ofrece un buen número de coberturas más.

Seguro a terceros

Un seguro a terceros es aquel destinado a cubrir los daños que ocasionemos a otros vehículos o conductores, siendo nosotros los culpables de ese accidente. Además, es el seguro básico que se necesita para poder circular actualmente en España y obligatorio según la ley, como hemos visto anteriormente.  

Todo esto es con independencia del uso que se le dé a este vehículo y su frecuencia. Legalmente debe contar con una póliza con cobertura obligatoria de responsabilidad civil.

Este tipo de modalidad es suficiente para poder circular, pero lo más normal es que las compañías incluyan otra serie de coberturas como defensa jurídica, asistencia en viaje o seguro de accidentes para los daños que pueda sufrir quien esté al volante.

¿Qué cubre un seguro a terceros?

Todas las compañías incluyen Responsabilidad Civil obligatoria. Sin embargo, no todos los seguros a terceros ofrecen las mismas coberturas.

Responsabilidad civil obligatoria: en caso de accidente y ser responsable de este, esta cobertura se hará cargo de los daños personales y materiales causados a los implicados en el siniestro.

Esto incluye a los acompañantes del conductor culpable, ocupantes del vehículo contrario y otros daños materiales. Asimismo, esta cobertura excluye a los implicados en un accidente si son familiares del conductor hasta tercer grado de consanguinidad.

Responsabilidad civil voluntaria: es una ampliación de la Responsabilidad Civil obligatoria. Está destinada a cubrir los daños que superen las cifras fijadas por ley y los gastos de terceros en un accidente.

Estas cantidades son 70 millones de euros para los daños a personas y 15 millones de euros para daños materiales. En caso de no tener esta cobertura, la diferencia entre el límite de la responsabilidad civil obligatoria y el coste del siniestro correría a cargo del responsable.

Defensa jurídica y reclamación de daños: nos permite contar con un respaldo legal y económico de la compañía en caso de tener que enfrentarnos a un juicio que derive de un accidente. La cantidad para cubrir los gastos de abogados, procuradores y costas la marca la aseguradora.

Lo más habitual es que lo limiten en caso de querer contratar a un abogado de nuestra elección, y que aumenten esa cantidad cuando escojamos asesoramiento legal de la compañía.

Asistencia en viaje: nos asiste en caso de siniestro o avería de nuestro coche y que no nos permita continuar nuestro viaje. La extensión de esta cobertura varía de una aseguradora a otra, pero normalmente se encarga de recoger el vehículo y asistir a las personas.

Es muy importante revisar los límites que establecen en esta cobertura. Algunas se prestan desde kilómetro 0, y otras establecen una distancia de 15 o 25 kilómetros. Otras prestan la garantía en toda Europa mientras que algunas limitan su radio de acción al territorio nacional.

Seguro de accidentes: garantiza el cobro de una cantidad en concepto de indemnización, hasta un límite fijado que suele ir de 6.000 a 15.000 € con la posibilidad de ampliarlo.

Esto significa que, en los casos de invalidez total o parcial, y de fallecimiento, se hará un pago por valor de esa cantidad como compensación al conductor o a los familiares dependiendo del caso.

De esta manera quedan cubierta la asistencia sanitaria y traslados urgentes desde el lugar del siniestro hasta el hospital más cercano. La hospitalización del asegurado, prótesis, gafas u otros aparatos ortopédicos, o su reparación, en caso de que se dañen pueden ser costeados.  

Seguro a terceros con lunas

Existe la posibilidad de ampliar el seguro a terceros. Contratando la modalidad de seguro a terceros con lunas contamos con la protección de los cristales de nuestro coche. Además, nos permite que nuestra póliza cuente con la cobertura del Consorcio de Compensación de Seguros que se encarga de los daños causados por riesgos extraordinarios.

¿Qué cubre un seguro a terceros con lunas?

Cubre principalmente la reparación, sustitución o colocación de todas las lunas del coche asegurado: parabrisas, ventanillas y luneta.

La compañía aseguradora se hace responsable de arreglar los daños de las lunas o su pérdida total en caso de que su origen sea instantáneo, violento o ajena a la voluntad de conductor o asegurado.

Esta garantía no se aplica en todos los supuestos. Por ejemplo, si la luna se rompiera a causa de un robo, sería la propia cobertura de robo la que se encargaría de la reparación. Del mismo modo si la rotura se produjese por un golpe por culpa del asegurado, deberá ser la garantía de daños propios la que haga frente a esto.

Este tipo de arreglos no suele contar para el cliente como un parte a efectos de la bonificación, aunque todo depende de la compañía de seguros.

¿Queda cubierto el techo solar?

Muchas aseguradoras incluyen el techo solar con la cobertura de lunas, junto con el cristal del parabrisas, la luna trasera y las ventanillas. Sin embargo, debe ser un extra que venga incluido de serie. Esto significa que no puede ser colocado por el propietario del vehículo con posteridad a la salida de fábrica.

Otra opción es que se declare como un accesorio para que quede cubierto, opción que contemplan algunas compañías.

¿Qué no queda cubierto por la cobertura de lunas?

Otros elementos compuestos por cristales en parte o en su totalidad, son los faros, intermitentes y espejos retrovisores. No es habitual que estas piezas se cubran por esta modalidad de seguro, aunque algunas compañías lo hacen.

En caso de tener contratada la cobertura de daños propios, estos elementos podrán quedar cubiertos.

Además de ello, no se cubren los daños estéticos, originados por huellas de impacto o rayones. Esto no genera la rotura de las lunas ni tampoco impide la circulación por lo que no se suele cubrir.

Techos solares, corredizos o practicables que no hayan sido instalados de fábrica no sueles estar incluidos.

Por último, si el vehículo asegurado lleva un remolque. La cobertura de lunas no suele extenderse a estos vehículos en caso de rotura de lunas, y el seguro no está en la obligación de hacerse cargo de su reparación o sustitución.

Seguro a terceros ampliado

El seguro a terceros ampliado es una póliza entre un seguro básico y uno a todo riesgo. Se trata de una ampliación respecto a la primera modalidad sin llegar a todas las coberturas de la segunda por un precio mucho más asequible. Tiene la ventaja también de poder ser personalizado por si el conductor necesitara algunas coberturas específicas.

¿Qué cubre un seguro a terceros ampliado?

Esta modalidad incluye todas las coberturas del terceros básico que hemos mencionado anteriormente: responsabilidad civil obligatoria, responsabilidad civil voluntaria, defensa jurídica y reclamación de daños, asistencia en viaje y seguro de accidentes.

Además de esto, el seguro añade el robo, incendio del vehículo y la rotura de las lunas:

Robo: esta garantía proporciona una indemnización al asegurado en caso de que el vehículo sea sustraído. Sin embargo, dependiendo del tipo de robo que se produzca la indemnización será diferente.

También es posible que la compañía no cubra todos los tipos de robo como pueden ser las llantas. Por ese motivo existe el robo total, parcial y tentativa de robo. El primero se refiere a la sustracción completa del coche, la segunda al robo de accesorios, retrovisores, etc., y la tercera es el intento del robo del coche sin éxito, causando daños como rotura de cerradura o ventanilla rota.

Incendio: esta cobertura se encarga de proteger al propietario de los daños que el vehículo pueda sufrir a causa de un incendio o una explosión siempre y cuando sea el responsable de este.

Otros gastos que asume esta modalidad de seguro son los relacionados con las tasas de asistencia de bomberos en caso de que hubiera sido necesaria su intervención para apagar el fuego. Si el fuego se produjera debido a algún desastre natural, el Consorcio de Compensación de Seguros será quien se haga cargo de las reparaciones.

Ambas coberturas tienen un valor de reparación o indemnización que depende totalmente de las aseguradoras y de la antigüedad del vehículo. En estos casos, se suelen establecer entre dos valores:

Valor de nuevo: es el valor que tendría tu coche en caso de que lo compraras otra vez nuevo, impuestos incluidos. Normalmente se proporciona esta indemnización con valor nuevo en los vehículos de hasta un año. Pasado ese tiempo, se le da un valor inferior.

Valor venal o de mercado: Después del primer año, lo normal es que las aseguradoras te indemnicen con el valor venal o el valor de mercado. Es valor venal es el precio de venta del vehículo, lo que obtendrías en caso de que decidieras vender tu coche. El valor de mercado es el precio de compra que incluye tasas, impuestos, etc.

Seguro a todo riesgo

Esta modalidad incluye todas las coberturas del seguro a terceros, terceros ampliado y además la denominada como daños propios. Esto significa que los daños producidos a nuestro propio coche y que hayan sido ocasionados por nuestra culpa o un tercero sin identificar, estarían cubiertos.

Esto implica que quede cubierto desde daños menores como ralladuras o golpes, hasta supuestos más graves como un siniestro total del vehículo.

Mencionábamos que, algunas compañías tienen la posibilidad de configurar una póliza en la que uno mismo elige las coberturas. De esta manera se puede escoger la cobertura de “daños propios” bajo los supuestos de colisión con animales cinegéticos, por ejemplo, de manera adicional.

Contando con este tipo de seguro, tenemos la certeza de que la compañía nos va a respaldar, asumiendo los gastos en caso de que seamos culpables de un accidente o siniestro.

Seguro a todo riesgo con franquicia

Los seguros a todo riesgo con franquicia son el paso intermedio entre el terceros ampliado y el todo riesgo. Esta modalidad es beneficiosa al asegurado ya que hace que sea más asequible que un todo riesgo y reduce la siniestralidad puesto que el arreglo del coche tiene un coste establecido.

¿Qué es una franquicia?

Lo primer que debemos saber es qué es una franquicia en seguro de coche. La franquicia es una modalidad que reduce el coste del seguro y el riesgo de siniestralidad.

La franquicia es una fórmula que funciona tanto para la aseguradora como para el tomador. Ambos pactan una cantidad fija en el contrato por la que, en el caso de que el coche sufra un accidente y requiera ir al taller, una parte de esa reparación la abonará el cliente y otra la compañía. Esa parte correspondiente al tomador del seguro es la que denominamos “franquicia”.

¿Cómo funciona la franquicia?

En caso de siniestro

¿Cómo actúa la franquicia en caso de siniestro? Imaginemos que tienes un seguro con la franquicia de 300 € y tienes un siniestro con el coche. Si ese accidente asciende a un importe de 1.200 €, tú debes abonar los primeros 300 € de la reparación y la diferencia, los 900 € restantes, lo aporta la compañía.

Es importante señalar que, bajo decisión de un perito, solo se aplica una franquicia por siniestro. Es decir, si en el mismo accidente se han visto afectadas más de dos partes del vehículo, aunque sean reparaciones de distintas zonas del coche, asumiremos el pago de una sola franquicia por todos los daños provocados en el mismo siniestro.

En caso de daños estéticos

Pongamos otro caso en el que, después de haber acumulado varios daños en tu vehículo (arañazos, desconchones, rozaduras, etc.) decides llevarlo a un taller a que lo reparen o lo pinten. Las compañías dividen el coche en varias partes, cinco como máximo: parte delantera, trasera, laterals y techo.

Por cada zona, pagarías la franquicia pactada en el contrato. Si decidieras pintar todo el vehículo y el coste ascendiera a 2.000 €, deberías aportar una cantidad de 1.500 € (300 € de franquicia, multiplicado por las cinco zonas del coche) y la diferencia, la pagaría la aseguradora.

¿Qué cubre un seguro a todo riesgo con franquicia?

Normalmente un seguro a todo riesgo con franquicia ofrece las mismas coberturas que incluye un terceros ampliado. Sin embargo, hay algunos servicios adicionales que pueden no estar incluidos y que dependen de cada compañía.

En general, esta modalidad ofrece una cobertura total con la excepción de la aplicación de la franquicia en caso de siniestro y/o reparación, es decir, en caso de daños propios. Todos los daños a terceros, están cubiertos.

¿Hay que pagar una franquicia por todas las coberturas?

Efectivamente. A pesar de que parezca que habrá que pagar una franquicia por cualquier tipo de accidente que se tenga, esta modalidad de seguro sólo se aplica en caso de daños propios, es decir, en caso de accidente o de reparación del coche, ya sea derivado de ese siniestro, por una avería, o por daños estéticos.

De esta manera la responsabilidad civil, asistencia en viaje o coberturas como lunas, robo e incendio, correrán a cargo de la aseguradora.

De la misma manera, tampoco se aplica la franquicia en caso de que no hayas sido responsable de los daños causados a tu vehículo, siempre que haya un culpable identificado. En este caso, la aseguradora del otro conductor será quien deba hacerse cargo del coste de los daños provocados en ese siniestro.

¿Qué modalidad de seguro de coche debo contratar?

El mejor seguro es siempre aquel que más se ajusta a tus necesidades. Es importante ser realista a la hora de escoger las coberturas ya que, aunque la póliza sea más o menos económica, podemos conseguir ahorrar en el seguro prescindiendo de garantías que creamos que no vamos a necesitar.

Una vez visto todo esto, debemos decidir si contratar un seguro online a todo riesgo o a terceros, algo muy personal que lleva su tiempo y, requiere saber lo que se quiere gastar y hacer números.

En CHECK24 en lo que sí podemos ayudarte es que, cuando llegue el momento, uses nuestro comparador para revisar los precios de todas las aseguradoras con la modalidad que hayas escogido. Con introducir sólo unos datos, podrás saber qué opciones te ofrecen las compañías y elegir la que más se adapte a ti tanto en características como en precio.

Aprovecha y, ¡empieza a ahorrar en el seguro de tu coche!