¿No tienes ninguna cuenta todavía? Empieza aquí.
Contacto y ayuda
Nuestros expertos en seguros están a tu disposición
Lunes a viernes de 9:00 a 21:00, y sábados de 9:00 a 15:00
+34 924 924 050
(tarifa nacional; si llamas desde el extranjero puedes incurrir en gastos adicionales)
También puedes contactarnos por correo electrónico: seguros@check24.es

¿Qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente?

5' que hacer si la parte contraria no reconoce el accidente
Raquel Herrero
Raquel Herrero
16/01/2024

Tener un accidente de coche es algo que puede pasar en cualquier momento, aunque la gran mayoría de conductores nos esforcemos por evitarlos. Un deslumbramiento al conducir con el sol de frente, un vistazo demasiado breve en un cruce sin visibilidad o un pequeño despiste son culpables de que hasta el conductor más cauto haya tenido que dar un siniestro a su seguro. Y, por suerte, la gran mayoría de lo que las aseguradoras califican de “accidente” no tiene más consecuencia que desperfectos en el coche y ninguna víctima. Tal vez por este motivo, que el otro conductor admita la culpa es algo frecuente y que puede meterte en un aprieto con tu seguro. Por eso en CHECK24 vamos a contarte qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente.

Por el principio: qué hacer en caso de accidente

El concepto de “accidente” tiene un rango mucho más amplio de lo que se puede suponer: desde un pequeño roce hasta los siniestros graves a alta velocidad con peores consecuencias. Por supuesto, en un accidente con heridos lo esencial será pedir asistencia sanitaria, y los trámites del seguro quedarán en segundo plano, ya que las autoridades se harán cargo de redactar un atestado.

En el caso de un siniestro leve y sin heridos, la cosa es diferente. Así, se cuenta con la ventaja de que no es necesario buscar a las autoridades y que todo se puede resolver entre los implicados en el accidente. Sin embargo, su ventaja también puede llegar a ser su mayor inconveniente, ya que puedes encontrarte con quien intente aprovecharse de la situación.  

El parte amistoso: documento esencial

La forma más sencilla de afrontar esta situación es, como seguro que ya sabes, rellenando un parte.

El parte amistoso es un documento creado para facilitar el papeleo de avisar a las aseguradoras del accidente, y sin que sea necesario consultar el testimonio de las autoridades. Lo habitual es que, si te ves implicado en un accidente, rellenar un parte amistoso sea la solución más sencilla a la situación. Existe un modelo estandarizado de parte de accidente que las aseguradoras hacen llegar junto con el resto de la documentación, de forma que todas las compañías trabajan con el mismo sistema. Sin embargo, también hay aplicaciones específicas para ello, e incluso se pueden declarar los partes en las propias áreas de cliente de las apps y webs de las aseguradoras.

Sin embargo, también es posible que el parte amistoso no sea una alternativa viable, como veremos a continuación.

Qué hacer si la parte contraria no reconoce el accidente

Para que haya un parte amistoso tiene que haber un acuerdo, así que si las versiones de los implicados no coinciden no será posible rellenar un parte. Sin embargo, no es recomendable abandonar el lugar del accidente sin que quede registro de los hechos porque eso tendría graves consecuencias.

Lo más importante llegado este punto es mantener la cabeza fría y no retrasar el trámite, por muy pesado que tú y los otros conductores sepáis que va a ser. Por este motivo, o porque alguno de los implicados quiera escabullirse, alguien puede proponer dejar para otro momento esta conversación. Llegado el caso, sé muy consciente de que, si los otros conductores y tú os separáis, va a ser imposible que os pongáis en contacto otra vez, por lo que el siniestro quedará sin declarar. No importa si habéis intercambiado teléfonos o quedado para discutir el asunto tomando una cerveza, casi seguro será una maniobra de distracción para no declarar el accidente, por el motivo que sea.

Una vez consigas que ninguno de los implicados se marche, la forma más sencilla de llegar a una resolución es llamar a las autoridades para que hagan un atestado. En este documento quedarán recogidos todos los datos de los implicados y una visión objetiva de lo ocurrido. Esto supone que será una prueba de gran valor, tanto para las autoridades si se ha infringido la ley como para las aseguradoras para saber quién ha sido responsable.

En caso de duda, documenta lo ocurrido

Incluso si eres una persona confiada, en estos casos puede resultarte útil pecar de lo contrario. Aunque sientas que no está justificado, puedes aprovechar la espera a las autoridades para hacer fotos del accidente, ya que tal vez las necesites en el futuro. Si además ha habido testigos del accidente, su testimonio también puede ser de utilidad si la parte contraria no reconoce el accidente.

¿Y si el contrario no informa a su aseguradora?

A pesar del revuelo inicial, ya tienes el parte firmado y te tranquilizas, porque con este documento ya puedes informar a tu seguro, y el otro conductor hará lo propio. Sin embargo, todavía hay inconvenientes que pueden surgir en este proceso, empezando por el olvido o incluso la mala fe del otro.

Así, puede ser que, cuando pienses que ya está todo resuelto, te notifiquen que los otros implicados en el siniestro no han dado parte a su compañía. En ese caso deberás poner una reclamación para que su seguro abra el siniestro y las aseguradoras puedan llegar a un acuerdo entre sí. Es en este momento cuando cobra importancia el parte, ya que será el primer punto de referencia que usen para aclarar lo ocurrido. También consultarán a testigos, si los hubiera.

En cualquier caso, si no hay daños personales, las aseguradoras tienen métodos para resolver todo fácilmente. Así, estas compañías suelen suscribir convenios de indemnización directa, que permiten al asegurado recibir indemnización incluso sin parte amistoso.

Cuando todo lo demás falla: reclamación judicial

Si en todas estas situaciones no has salido airoso y no queda de ninguna forma constancia del accidente, ni las aseguradoras se ponen de acuerdo, solo te queda una solución: la vía judicial. Deberás buscar un abogado, preferiblemente especializado en accidentes, que te asesore para poder recibir la indemnización que te corresponde y que el culpable se haga cargo de los gastos de la reclamación.

En este caso, de nuevo, necesitarás pruebas. Entre las más habituales y útiles, se encuentran:

  • Atestado policial
  • Informes periciales
  • Fotografías del momento del accidente
  • Testimonios de testigos que presenciaron el accidente
  • Informes médicos en caso de que el accidente haya supuesto lesiones graves.

Aun así, es posible que el juez determine que no es posible determinar la culpabilidad. Si ocurriera eso, el caso se cerraría y cada implicado en el accidente deberá hacerse cargo de su propia reparación.

Conclusión

Hasta aquí las opciones que tienes si la parte contraria no reconoce el accidente. Así, ves que el rango de posibilidades es amplio para que no te quedes desprotegido. Aun así, es muy importante que no te descuides y tengas siempre forma de demostrar lo ocurrido.

Y, por supuesto, la mejor defensa siempre será un seguro que se ajuste a tus necesidades. Usa el comparador de seguros de coche de CHECK24 y compara entre los mejores presupuestos sin arriesgarte a sacrificar las coberturas que más necesites para el seguro de tu coche.